Localidad localizada en el noroeste de la provincia de Ciudad Real en el piedemonte meridional de la sierra de Valechoso. La imitan al Norte Horcajo de los Montes, al Sur Arroba de los Montes y al Oeste Fontanarejo y Alcoba de los Montes. Por su término discurren cursos afluentes del río San Marcos y del Valdehornos. Parte de su término municipal se encuentra integrado en el Parque Nacional de Cabañeros. Su nombre significa el “llano de los pinos”. Anejo en el siglo XVIII de la iglesia de Arroba, contaba con una ermita dedicada a San Sebastián. Núcleo de población desde la época medieval. en sus cercanías existen unos baños del siglo XI que son de época árabe, hoy en día muy transformados. Situados en el paraje “Finca Colominas”.

Su Historia

Estas tierras fueron conocidas por los Hispanorromanos. Fernando III donó en 1222 el castillo de milagro al arzabispado do Toledo. En el manuscrito de esta donación se citan las Navas de Sancho Ximénez, entre otras, que bien podría ser Navalpino. En el siglo XVI, el las relaciones de Felipe II se habla ya de Nava el Pino. En esta comarca es muy frecuente el topónimo de Nava que significa pequeña llanura rodeada por cerros. En 1246, Toledo adquirió el señorío de los montes pasando a llamarse Montes de Toledo. Comenzó a poblarse lentamente. Los primeros que lo poblaron fueron los ballesteros, luego los colmeneros y después los ganaderos y agricultores. Así nace Navalpino. Se dice que un hombre llamado Francisco Gutiérrez, de Toledo, tenia una posada de colmena en la cual había un pino y de aquí puede venirle el nombre a Nava el pino, que después se convertirá en Navalpino. A finales del siglo XV se funda el primer caserío. Sus fundadores fueron Pedro, Diego y Francisco Díaz. Las viviendas se situaron en un sitio fértil, Con caza mayor, menor y buen clima. El trigo y la cebada se siembran sobre rozas; en la ganadería, principalmente caprina, se crían machos para carne; la industria consiste en dos molinos situados en el arroyo de Valdehornos. La gente es pobre y vive en casas con fachada de tapia y tejado de madera de alcornoque. La justicia era elegida en concejo abierto y el escribano era elegido por el Ayuntamiento de Toledo. Las juntas se celebraban en La Retuerta. Tiene una iglesia del siglo XVI dedicada a San Bartolomé, patrón de la población. Construida en mampostería, con refuerzos de ladrillo. La nave se divide en tres tramos por grandes arcadas que sustentan la cubierta a dos aguas. Tiene un retablo barroco y una talla de la virgen del Rosario. También tiene a San Isidro. La gente mayor cuenta, que en el antiguo cementerio (que ya no existe) había una ermita dedicado a San Sebastián, que luego fue derruida y era donde se enterraba a los niños que se morían sin ser bautizados y a los que se ahorcaban. La escuela fue construida hace 50 años, donde esta ahora, antiguamente se daba clase en el Ayuntamiento. Navalpino se surtía con aguas de Retamosillo. En la actualidad hay una presa en el río Valdeornos que abastece a Arroba y a Navalpino. También hay un yacimiento de agua que se llama el Chorrito. En la Aldehuela hay unas minas abandonadas. En la finca de los Baños de Villanarejo, propiedad de Don Emilio Colomina, hay unos baños termales encontrados en el año 1812 por José María Adeba y Juan Díaz. Este manantial se caracteriza por sus aguas ferruginosas, estaba abandonado y sin ninguna clase de abrigo, pero ahora es privado.

Lugares de Interés

Iglesia parroquial de San Bartolomé: Del siglo XIV. Construida en mampostería con refuerzos de ladrillo, está toda ella revocada con cemento. De una sola nave a dos aguas Templo orientado hacia el este, en el oeste se sitúa la espadaña y la entrada. Tiene un retablo barroco y una talla de la Virgen del Rosario. Baños termales de Villarejo: Del siglo XI, que son de época árabe, hoy en día muy transformados.

Sus Fiestas

San Isidro: 15 de Mayo. San Bartolomé: Del 24 al 27 de Agosto, en honor a su patrón.

Turismo rural en Parque Nacional de Cabañeros